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Gente en conflicto con la ley. Las leyes en conflicto Sábado 12 de diciembre de 2009 de 12 a 14hs
El tiempo. Cuesta hacerse a la idea que hubo un momento en la historia de la humanidad donde no existía noción del tiempo. No había un ordenamiento en segundos, minutos, horas, semanas, años… sólo lo inmediato, lo actual. Seguramente debió ser muy inquietante, ya que no hay posibilidad de prevenir si no existe el después. Fue un gran avance darle un estatuto simbólico al tiempo. Digo esto, porque cuando alguien es internado sin coordenadas temporales, es decir, sin una fecha límite a su encierro, es posible que no tarde en angustiarse, y si agrego la posibilidad de que esa persona no cuente con muchos recursos para “pilotear” la angustia, estamos propiciando que la situación se dispare hacia una salida violenta. Este es un planteo delicado, ya que alguien atolondrado vería una solución en el establecimiento de condenas a los pibes al igual que sucede con los adultos, cuando sabemos del abuso que existe detrás de un menor que delinque precisamente por parte de los adultos. Pensemos cómo puede sentirse alguien a quien le dicen “Vas a ir internado a tal lugar”, y pregunta “¿Cuánto tiempo?”, y recibe como respuesta “Ya vamos a ver”. Debemos reconocer que al menos genera ansiedad, y que probablemente ésta progrese hacia la angustia, etc., etc. Debe agregarse que la singularidad de cada juez determina que delitos parecidos sean considerados de manera muy diversa, de forma tal que aumenta la sensación de arbitrariedad. ¿De qué parámetros puede sostenerse un menor que delinque para poder transitar una internación “terapéutica”?... Marcelo Gomez Coordina: Marcelo Gomez Exponen: Omar del Valle Moya, Licenciado en Biología. Fuí Director de los Institutos: C.O.P.A (Centro de Orientación y Producción Agropecuaria), AlmaFuerte, Dique, Nuevo Dique -Instituciones que alojan adolescentes con causa penal-. Y Director de Institutos de la Provincia de Buenos Aires. En principio yo intentaría contar mi experiencia en lugares de privación de libertad en centros cerrados mi relación con los pibes y con el personal encargado de la custodia y como vario la relación de estos a la luz del nuevo paradigma y las dificultades que se presentan a medida que corrió en el tiempo la experiencia debido al stress y a las presiones institucionales
¿La reja como límite de qué? ¿La palabra en estos lugares? como nos saca la "tumba"
Lic. Fernando Gómez
Psicólogo del Patronato de Liberados desde 1990, realizó tareas de pre egreso en unidades penales, luego, Supervisor de Liberados y Probados. Desde el 2004 a cargo del Patronato en la ciudad de La Plata. JTP ordinario de la materia Psicología Social. Facultad de Periodismo y Comunicación Social. UNLP.
“En el partido de La Plata, hay aproximadamente 1500 personas que cumplen una condena en libertad (20%) o que están siendo supervisados por un período a prueba (probation). Los dos grandes grupos son entonces: pos penitenciarios (liberados condicionales y excarcelados) y probados (también hay condenas en suspenso, etc). En la provincia de Buenos Aires, la supervisión o seguimiento está a cargo del Patronato de Liberados, Institución pública dependiente del Ministerio de Justicia, y es llevada a cabo por trabajadores sociales que tiene asignada cada uno, una zona con 45 personas en promedio. En ellas trabajan con el tutelado, el grupo conviviente y las instituciones de la comunidad.
Quienes “egresan” de las cárceles y sus grupos familiares constituyen el grupo de mayor vulnerabilidad. El trabajo con ellos tiende a fortalecer la red vincular por un lado y apoyar la inserción en lo laboral (planes sociales, micro emprendimientos, capacitación, etc.). Por ende, también consiste en tratar de ayudarlo a construir un proyecto distinto al que parece haber sido destinado: volver al circuito penal, al que sostiene económicamente. En la instancia de la probation, hacer una intervención positiva es fundamental para evitar el ingreso a prisión, con los efectos que tene para el sujeto y para el grupo familiar. Dificultada por dos cuestiones “interesantes”: 1- muchas instituciones (educativas, de infancia, etc.) no permiten que los probados realicen las tareas en ellas, 2- también “tienen inconvenientes” para realizar los tratamientos psicológicos, a veces por temor de los profesionales, a veces porque “no establece una demanda de tratamiento”, a veces porque los profesionales son precarizados y no pueden firmar un certificado válido para un juzgado.
Un trabajo muy dificultoso en una sociedad muy compleja: quién puede afirmar que la gente se sentiría contenta porque le va bien a un ex preso, salvo que sea en una película. Los discursos de los medios, las significaciones sociales que prevalecen en ellos, constituyen precisamente un medio en el que se hace particularmente difícil.”
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